Los deseos ridículos (Perrault)

08/11/2011 1.213 Palabras

« A la Señorita de la C. Si fuerais menos razonable me guardaría mucho de contaros esta fábula loca y poco galante que voy a relataros. De una vara de morcilla es la materia. -¡Una vara de morcilla! ¡Piedad, querida mía! ¡Qué horror! -gritaría una Preciosa, que, siempre tierna y seria, no quiere oír hablar más que de los asuntos del corazón. Pero a vos que sabéis contar más cautivadoramente que nadie y con esa expresión tan natural que nos parece estar viendo lo que escuchamos, que sabéis que en la manera en que está inventada una cosa está la belleza, más aún que en la materia del cuento; a vos os gustará mi fábula y su moralidad. Me atrevo a deciros que estoy plenamente convencido. » Érase una vez un pobre leñador que estaba harto de la vida tan penosa que llevaba y solía decir que tenía ganas de ir a reposar a los bordes del Aqueronte; porque veía que, en su profundo dolor, jamás el Cielo cruel no había querido concederle ni uno de sus...

This website uses its own and third-party cookies in order to obtain statistical information based on the navigation data of our visitors. If you continue browsing, the acceptance of its use will be assumed, and in case of not accepting its installation you should visit the information section, where we explain how to remove or deny them.
OK | More info